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Primero te decimos exactamente en qué situación estás —en español, no con tecnisismos — y cuánto costaría ponerte al día.
Por escrito, diagnóstico en 24 horas hábiles.

Si algo de esto te suena, estás en el lugar correcto.
El diagnóstico, en 24 horas hábiles. La regularización depende de cuántos años y cuántas obligaciones traes atrasados; el plan del paso 2 te lo dice con calendario. Cualquiera que te prometa un plazo sin haber visto tu situación está adivinando.
Es la pregunta que más nos hacen. Tu información ya está en poder del SAT: las declaraciones que no presentaste ya se saben. Lo que cambia no es que te vean — es en qué condiciones te ven, y con qué opciones sobre la mesa. Cuáles son las tuyas específicamente se determina en el diagnóstico.
Si tu contador tiene tu situación al día y te la explica, no nos necesitas. Si llegaste hasta esta página, probablemente alguna de esas dos cosas no está pasando. Y esto no siempre significa reemplazarlo: muchas veces es ordenar el pasado para que él pueda seguir con el presente.
Lo mínimo indispensable para revisar tus registros ante el SAT. Todo lo que compartas está cubierto por el deber de secreto profesional al que estamos obligados como Contadores Públicos, y nunca usamos casos identificables como ejemplo.
Existen mecanismos legales para cubrir adeudos en partes y, en ciertos supuestos, para reducir accesorios. Si aplican a tu caso y en qué medida depende de tu situación concreta, y eso se determina en el diagnóstico. Lo que no vamos a hacer es prometerte una reducción antes de haberla visto.